10 alimentos que tu perro no debería comer

10 alimentos que no pueden comer los perros

Para alimentar bien a tu perro, existen una serie de alimentos que debes eliminar por completo de su dieta, no ya porque no sean saludables sino porque pueden ser potencialmente peligrosos para el animal. Síntomas como los vómitos, malestar, diarrea, deshidratación… puede que sean por haber tomado por accidente o desconocimiento alguno de los alimentos prohibidos que te explicamos a continuación. ¿Conoces todos?

1. Cebolla, puerro y ajo

Las cebollas, ajos, puerros, cebolletas y chalotes llevan una sustancia llamada Tiosulfato, la cual los perros no pueden digerir por la falta de una enzima. Les puede causar taquicardias, anemia, desmayos y apatía, entre otros síntomas. De todos ellos el más peligroso es el ajo.

2. Chocolate, té, café…

Los alimentos y bebidas que contienen cafeína puede ser fatales para un perro. Algunos de los principales síntomas de envenenamiento por cafeína son: inquietud, no se pueden acomodar, les tiemblan los músculos, respiración muy agitada, taquicardia y sangrados. Además del chocolate, té y café, hay otros alimentos que contienen cafeína, tales como refrescos y bebidas estimulantes, así como algunos medicamentos. En concreto, el cacao del chocolate cuenta con un estimulante llamado Teobromina que resulta bastante tóxico para los canes.

3. Lácteos

La leche y los lácteos como helado o queso ser elementos prohibidos en la dieta de los perros. No tienen la capacidad de digerir la lactosa ya que no cuentan con la enzima necesaria para ello. Suele producirles diarrea y otros trastornos digestivos.  La única leche que pueden tolerar es la que maman de su madre.

4. Dulces y chucherías

La regla es clara: todo alimento con componentes artificiales (azúcar, sal, colorantes etc.) está totalmente prohibido en la alimentación perruna. El azúcar en exceso puede causar diabetes, obesidad y problemas dentales (al igual que en los humanos, sin embargo en el perro bastan cantidades menores para causar estragos).

5. Productos dietéticos

Dulces, chicles, pasta de dientes y alimentos dietéticos por lo general contienen una sustancia llamada Xylitol, que puede provocar un aumento repentino en la producción de insulina del perro causando daños severos al hígado.

6. Huesos y semillas de frutas

La mayoría de los huesos y semillas de las frutas, especialmente de manzanas, melocotones y albaricoques, contienen glucósido cianogénico cuando es ingerido por el perro su cuerpo puede sufrir una intoxicación de cianuro. El aguacate, por ejemplo, tiene en su composición una toxina llamada Persina que resulta potencialmente peligrosa. Algunos perros son alérgicos a ella lo que les causa problemas digestivos y dificultad respiratoria. También las uvas y pasas resultan nocivas (causan insuficiencias renales) para estos animales incluso en cantidades pequeñas.

7. Almendras y nueces

Las nueces es que son altas en grasas y fósforo, no precisamente resultan ser tóxicas para los perros, pero si se consumen en grandes cantidades pueden ocasionar daños irreversibles. También contribuyen en la formación de piedras en los riñones. En concreto las nueces de Macadamia son uno de los alimentos más peligrosos para perros, debido a sus altas dosis de grasa pueden producir pancreatitis en los perros.

8. Sal

Debemos evitar darles alimentos con sal, incluso en pequeñas dosis. En los perros, la sal puede causar sed excesiva y continuas ganas de orinar. Vómitos, diarreas, depresión, temblores y alta temperatura son algunos de los sí­ntomas de envenenamiento por sodio.

9. Bicarbonato de sodio, levadura y polvo para hornear

La ingesta de estos ingredientes comunes en la cocina puede provocar espasmos musculares e insuficiencia cardíaca. La levadura resulta especialmente tóxica en el estomago de estos animales puesto que puede llegar a expandirse hasta el intestino provocando una gran cantidad de gases o causar problemas respiratorios. 

10. Alcohol

Si un perro ingiere alcohol, estará ebrio, como le sucede a las personas, pero lo más peligroso es que el alcohol les afecta mucho más intensamente que a las personas, por lo que, lo que podemos imaginar que es una cantidad inofensiva, puede causar graves daños en los perros.

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