BOSTON TERRIER

Los perros de raza Boston Terrier transmiten una imagen de fuerza, determinación y seguridad. Se mueven con elegancia, asimismo, son alegres, juguetones y cariñosos. Son perfectos para criar y cuidar en casa, donde se comportan muy bien y saben defenderse. Por último, no es una raza que necesite mucho entrenamiento.

Así que ya sabes, si te gustan los perros Terrier Inglés y los Bulldog, seguramente los Boston Terrier te encantarán.

Cuidados del cachorro Boston Terrier

Para el cachorro llegar a su nuevo hogar supone algo de inseguridad, al salir de su entorno conocido. Por ello, es bueno ofrecerle un lugar tranquilo y no agobiarlo mucho.

NO sacarle a la calle hasta que cumpla 3 meses, y tenga puestas las 3 vacunas, ni bañarle ni juntarle con otros animales. Algunos cachorros el primer día de llegada casi no comen ni beben, hay que estar pendiente que lo hagan.

Procedencia de esta raza

Boston Terrier es una raza que fue desarrollada en Boston, Estados Unidos, mediante un cruce inicial de un Terrier Inglés con un Bulldog en 1865. La descendencia de este cruce, se reprodujo con perros pequeños y Bulldogs franceses principalmente. Esta raza se hizo muy popular, llegando a ser en la actualidad uno de los perros más queridos en Estados Unidos y en gran parte de Europa.

Los perros Boston Terriers suelen pesar entre 6 y 7 kilos aproximadamente en su edad adulta. Su altura es entre 30 y 35 cm. Su cuerpo es corto, y sus extremidades son fuertes, rústicas y musculosas. Por otro lado, su pelo es corto, liso, brillante y fino. Generalmente son de color negro y blanco, y su esperanza de vida es entre 13 y 15 años.

Cuidados básicos

El Boston Terrier no es complicado de mantener, entre los cuidados básicos encontramos: visita al veterinario al menos dos veces al año para hacerle un chequeo rutinario; baños regulares; corte de uñas frecuente; limpieza dental en el veterinario a partir de los tres años; y cepillado una vez a la semana con una manopla especial para eliminar el pelo muerto; no desprender olor, es una raza muy limpia.

Alimentación

Como a todos los cachorros, resulta muy recomendable alimentarles con un pienso seco de calidad de la gama junior. El hecho de que la comida húmeda no sea recomendable se explica porque es más difícil de digerir, por lo que podría ocasionar episodios de diarrea a tu pequeñín.

Tienes que saber que los cachorros son especialmente sensibles a los cambios de alimentación por lo que en el caso de que decidas cambiarle el pienso, previa consulta con el veterinario, no debes hacerlo de un modo brusco sino de manera paulatina para ahorrarle a tu mascota problemas de digestión.

Los Boston Terrier tienen un estómago muy pequeño, por lo que no comen mucha cantidad de pienso. Sin embargo, poseen un gran apetito y son ansiosos por la comida. Por este motivo es recomendable darle su porción recomendada por el veterinario, pero repartida en varias raciones al día.

Como premio para la enseñanza, recomiendo carne picada de ternera (máximo 20 g/día) o premios específicos para perros.

Es muy importante que controles las raciones de la comida de tu pequeño amigo, sobre todo en el caso de que sea muy glotón y tenga tendencia a engordar. No pierdas de vista su peso pues a esta raza le resulta muy perjudicial coger peso, no ya solo a nivel estético sino de salud.

No en vano su sistema óseo es más delicado que el de un perro de mayor envergadura y no está preparado para afrontar un problema de sobrepeso que, además, tal y como ocurre con las personas, será más difícil de atajar una vez que ya haya engordado.

Alimentos tóxicos

  • Chocolate (el chocolate negro es el más perjudicial)
  • Uvas y pasas
  • Azúcar
  • Huesos
  • Ajo, Cebolla
  • Carne de cerdo cruda
  • Cafeína
  • Frutos secos
  • Pimiento
  • Puerro
  • Alcohol
  • Cítricos
  • Huevos
  • Aguacate
  • Xilitol
  • Leche (puede producir diarrea – mejor yogur)
  • Paracetamol; aspirina

Higiene

Mantener a tu perro limpio e impoluto requiere ciertos esfuerzos. Por tanto, como es lógico, hay una serie de pautas básicas de higiene que debes observar en relación con estos pequeños y que incidirán también positivamente en la salud y el bienestar del resto de los miembros de la familia, si se tiene en cuenta que el contacto físico que se establece con estos perritos es muy estrecho.

Higiene dental

Los perros de raza pequeña son los más propensos a la presencia de bacterias en las encías por acumulación de placa, porque, aunque tengan la misma dentadura que el resto de los perros, su mandíbula es más pequeña y las bacterias se acumulan más.

A las razas pequeñas de perro conviene lavarles los dientes o proporcionarles habitualmente huesos crudos de vaca que harán la labor de limpieza de dientes. Se hará a partir de los 8 meses aprox.

Otra cuestión a tener en cuenta es que para reforzar su dentadura es clave que puedan morder, por lo que debes proporcionarle juguetes como pelotas, cuerdas, huesos o peluches para que puedan desarrollar esa mordida. El sarro no solo va dañando el esmalte dental, sino que propicia la acumulación de bacterias causantes del mal aliento. Sprays bucales sabor a menta, cepillos de dientes manuales y eléctricos y cremas dentales serán algunos de sus grandes aliados.

Baño y secado

Lo ideal es bañar al Boston Terrier una vez al mes utilizando un champú especial para perros con un pH similar al suyo, un pH 7.

Una vez lo saques del baño, retira el exceso de agua con una toalla y aplica secador con cuidado de no acercarlo demasiado a su delicada piel ni de utilizar una temperatura demasiado elevada. Recuerda que es una raza muy sensible al frío, por lo que en invierno no dejes que salga al exterior si no está seco del todo.

Cepillado

Aunque tenga el pelo corto, hay que cepillarlo e hidratarlo para que no se vuelva mate y el perro empiece a tener problemas en la piel. Además, la muda sería un poco molesta si esto no se cumple.

Vacunas y tratamientos antiparasitarios

Como el resto de raza de perros, la salud de tu perro va a depender en parte de que le sometas al calendario de vacunaciones que te indique el veterinario y que le trates con pipetas o collares antiparasitarios que mantengan a raya pulgas y garrapatas, sobre todo en época estival.

Cómo adiestrarlo

Es una raza de perro perfecta para criar y cuidar en casa, por lo que es necesario establecer unas normas de conducta para convivir y que resulte lo más confortable posible para todos. De cachorros, su carácter suele ser maleable, esto hará que se adapte a las normas de manera sencilla.

Educarle para que haga fuera sus necesidades

Debido a que su vejiga es pequeña necesita salir con más frecuencia que otros perros grandes, por lo que lo mejor es que lo saques en el momento que te despiertes y justo antes de irte a la cama.

Después de la comida también deberías sacarle a pasear, logrando así que asocie el paseo con el momento en el que debe evacuar. De cachorro no debe tener acceso a las habitaciones para evitar que se esconda y haga sus necesidades por cualquier parte.

Muéstrate dominante

Antes que el pequeño cachorro pretenda establecerse como rey de la manada, debes establecer tu dominación, pues de lo contrario podría llegar a mostrarse insoportable. Sé firme en tus decisiones y no vaciles, pues si consientes que se salte tus reglas, aunque solo sea una vez, comenzará a percibir que es él quien tiene las riendas de la situación.

Evita caer en la tentación de cogerlo mucho en brazos o de llevarlo en el bolso y procura que en sus paseos se muestre sociable con los otros perros y con las personas. Intenta que gaste toda la energía posible siempre que salga, pues no es cierto que este tipo de razas no necesiten actividad física, aunque sea moderada.

En invierno no olvides que esta raza es muy susceptible al frío, por lo que son idóneos para ellos los complementos textiles.

Durante el paseo es importante que le enseñes a caminar a tu lado, tanto por poner límites como por evitar cualquier altercado que pudiera sufrir. A la vuelta sigue fomentando tu autoridad con gestos del estilo de entrar tú primero en casa mientras él espera.

Enséñale a sentarse

También es importante enseñarle a que se siente para ayudarle a calmarle en ciertas situaciones o, cuando estéis paseando, para evitar una escapada rápida. Puedes acercarle una golosina a la nariz y subir la mano mientras dices “Siéntate” o “Sit” o presionar su trasero hacia abajo mientras pronuncias la misma orden. Una vez lo consigas debes darle su golosina y hacerle mimos para que asocie tu orden con ese gesto.

Educa en positivo

Aléjate siempre a la hora de educar a tu cachorro de los gestos agresivos, de un exceso de gritos o de darle algún golpe. Su sensibilidad y su miedo saldrían a flote y si comienzas a imponerle demasiado se defenderá con ladridos, agresividad e incluso pequeños mordiscos cuando te acerques.

Acostúmbrale también a viajar contigo en coche, bien en trasportín, si se encuentra demasiado nervioso, o simplemente sujeto con el cinturón de seguridad, al que colocarás un arnés, si se muestra tranquilo.

Collage Boston Terrier