SHIH TZU

Los perros de raz Shih Tzu son muy sociables, amigables, inteligentes, seguros de sí mismos y a veces independientes. Son perfectos para criar en casa. Además no necesitan realizar ejercicio en exceso.

Además, debido a que provienen de China, los asiáticos arreglaban y criaban a los Shih Tzu para que se asemejaran a las alfombras. También se considera que tienen una cara que recuerda al crisantemo, por este motivo también es conocido como perro crisantemo.

Cuidados del cachorro Shih Tzu

Para el cachorro llegar a su nuevo hogar supone algo de inseguridad, al salir de su entorno conocido. Por ello, es bueno ofrecerle un lugar tranquilo y no agobiarlo mucho.

NO sacarle a la calle hasta que cumpla 3 meses y tenga puesta la 3 vacuna, ni bañarle ni juntarle con otros animales. Algunos cachorros el primer día de llegada casi no comen ni beben, hay que estar pendiente de que lo hagan.

Procedencia de esta raza

El origen de esta raza se encuentra en el año 600 D.C. en la antigua China y el Tíbet. Se dice que proviene del cruce de razas chinas en miniatura con razas tibetanas pequeñas, concretamente entre el perro Lhasa Apso y el pequinés.

Eran muy queridos por los emperadores chinos. Su labor siempre ha centrado en ser perros de compañía, de hecho, fueron reconocidos por el American Kennel Club en 1969 como parte del Grupo perros de juguete.

Miden entre 20 y 27 cm de altura y suelen pesar entre 4,5 y 8 kg.

Cuidados básicos

Esta raza sociable e inteligente necesita ciertos cuidados especiales relacionados con su pequeño tamaño y su gran pelaje. Es decir, además de sus visitas al veterinario, sus paseos diarios y una buena alimentación, si quieres mantener a tu Shih Tzu con un pelaje denso y bonito, debes llevar a cabo algunas tareas.

Alimentación

Como todas las razas miniatura, resulta muy recomendable alimentarles con un pienso seco de calidad de los indicados para perros toy. El hecho de que la comida húmeda no sea recomendable se explica porque es más difícil de digerir, por lo que podría ocasionar episodios de diarrea a tu pequeñín.

Tienes que saber que los cachorros son especialmente sensibles a los cambios de alimentación por lo que en el caso de que decidas cambiarle el pienso, previa consulta con el veterinario, no debes hacerlo de un modo brusco sino de manera paulatina para ahorrarle a tu mascota problemas de digestión.

Los Shih Tzu tienen un estómago pequeño, por lo que no comen mucha cantidad de pienso. Sin embargo, poseen un gran apetito y son ansiosos por la comida. Por este motivo es recomendable darle su porción recomendada por el veterinario, pero repartida en varias raciones al día.

Como premio para la enseñanza, recomiendo carne picada de ternera (máximo 20 g/día) o premios específicos para perros.

Es muy importante que controles las raciones de la comida de tu pequeño amigo, sobre todo en el caso de que sea muy glotón y tenga tendencia a engordar. No pierdas de vista su peso pues a esta raza le resulta muy perjudicial coger peso, no ya solo a nivel estético sino de salud.

No en vano su sistema óseo es más delicado que el de un perro de mayor envergadura y no está preparado para afrontar un problema de sobrepeso que, además, tal y como ocurre con las personas, será más difícil de atajar una vez que ya haya engordado.

Alimentos tóxicos

  • Chocolate (el chocolate negro es el más perjudicial)
  • Uvas y pasas
  • Azúcar
  • Huesos
  • Ajo, Cebolla
  • (Carne de cerdo cruda)
  • Cafeína
  • Frutos secos
  • Pimiento
  • Puerro
  • Alcohol
  • Cítricos
  • Huevos
  • Aguacate
  • Xilitol
  • Leche (puede producir diarrea – mejor yogur)
  • Paracetamol; aspirina

Higiene

Mantener a tu perro limpio e impoluto no requiere acciones muy complicadas, pero sí práctica y paciencia. Como tiene un manto denso y espectacular, es conveniente mantenerlo recogido. También hay que prestar atención y limpiar continuamente los ojos y las orejas.       

Las pautas básicas de higiene en relación con estos pequeños, incidirán también positivamente en la salud y el bienestar del resto de los miembros de la familia, si se tiene en cuenta que el contacto físico que se establece con estos perritos es muy estrecho.

Higiene dental

Los perros de raza pequeña son los más propensos a la presencia de bacterias en las encías por acumulación de placa y de sarro, porque, aunque tengan la misma dentadura que el resto de los perros, su mandíbula es más pequeña y las bacterias se acumulan más. Para prevenir esto, es aconsejable una limpieza de dientes con un cepillo y una pasta dentífrica para perros, así como sus revisiones periódicas en el veterinario.

Otra cuestión para tener en cuenta es que para reforzar su dentadura es clave que puedan morder, por lo que debes proporcionarle juguetes como pelotas, cuerdas, huesos o peluches para que puedan desarrollar esa mordida. El sarro no solo va dañando el esmalte dental, sino que propicia la acumulación de bacterias causantes del mal aliento. Sprays bucales sabor a menta, cepillos de dientes manuales y eléctricos y cremas dentales serán algunos de sus grandes aliados.

Baño y secado

Lo ideal es bañar al Shih Tzu dos veces al mes. Utiliza un champú y un acondicionador especial para perros, si el agua del baño está tibia, mejor.

Una vez lo saques del baño, retira el exceso de agua con una toalla y aplica secador con cuidado de no acercarlo demasiado a su delicada piel ni de utilizar una temperatura demasiado elevada.

Cepillado

El cepillado del Shih Tzu es necesario que se realice varias veces a la semana o incluso a diario si se puede, y por supuesto después de bañarle. De esta forma, también se quitan nudos y pelos muertos, para ello es útil un peine de tipo rastrillo para perros de pelo largo. Si tiene muchos enredos se puede usar un cortanudos o unas tijeras. Y simplemente para peinar, se puede usar un cepillo de cardas o de doble cara.

Vacunas y tratamientos antiparasitarios

Como el resto de raza de perros, la salud de tu perro va a depender en parte de que le sometas al calendario de vacunaciones que te indique el veterinario y que le trates con pipetas o collares antiparasitarios que mantengan a raya pulgas y garrapatas, sobre todo en época estival.

Cómo adiestrarlo

Es una raza de perro perfecta para criar y cuidar en casa, por lo que es necesario establecer unas normas de conducta para convivir y que resulte lo más confortable posible para todos. De cachorros, su carácter suele ser maleable, esto hará que se adapte a las normas de manera sencilla.

Educarle para que haga fuera sus necesidades

Debido a que su vejiga es pequeña necesita salir con más frecuencia que otros perros grandes, por lo que lo mejor es que lo saques en el momento que te despiertes y justo antes de irte a la cama.

Después de la comida también deberías sacarle a pasear, logrando así que asocie el paseo con el momento en el que debe evacuar. De cachorro no debe tener acceso a las habitaciones para evitar que se esconda y haga sus necesidades por cualquier parte.

Muéstrate dominante

Antes que el pequeño cachorro pretenda establecerse como rey de la manada, debes establecer tu dominación, pues de lo contrario podría llegar a mostrarse insoportable. Sé firme en tus decisiones y no vaciles, pues si consientes que se salte tus reglas, aunque solo sea una vez, comenzará a percibir que es él quien tiene las riendas de la situación.

Evita caer en la tentación de cogerlo mucho en brazos o de llevarlo en el bolso y procura que en sus paseos se muestre sociable con los otros perros y con las personas. Intenta que gaste toda la energía posible siempre que salga, pues no es cierto que este tipo de razas no necesiten actividad física, aunque sea moderada.

En invierno no olvides que esta raza es muy susceptible al frío, por lo que son idóneos para ellos los complementos textiles.

Durante el paseo es importante que le enseñes a caminar a tu lado, tanto por poner límites como por evitar cualquier altercado que pudiera sufrir. A la vuelta sigue fomentando tu autoridad con gestos del estilo de entrar tú primero en casa mientras él espera.

Enséñale a sentarse

También es importante enseñarle a que se siente para ayudarle a calmarle en ciertas situaciones o, cuando estéis paseando, para evitar una escapada rápida. Puedes acercarle una golosina a la nariz y subir la mano mientras dices “Siéntate” o “Sit” o presionar su trasero hacia abajo mientras pronuncias la misma orden. Una vez lo consigas debes darle su golosina y hacerle mimos para que asocie tu orden con ese gesto.

Educa en positivo

Aléjate siempre a la hora de educar a tu cachorro de los gestos agresivos, de un exceso de gritos o de darle algún golpe. Su sensibilidad y su miedo saldrían a flote y si comienzas a imponerle demasiado se defenderá con ladridos, agresividad e incluso pequeños mordiscos cuando te acerques.

Acostúmbrale también a viajar contigo en coche, bien en trasportín, si se encuentra demasiado nervioso, o simplemente sujeto con el cinturón de seguridad, al que colocarás un arnés, si se muestra tranquilo.